Enfermeras: Carne de cañón en la guerra contra el Coronavirus

Por Jhoel Bustillos 3 meses haceSin comentarios
Inicio  /  Sin categoría  /  Enfermeras: Carne de cañón en la guerra contra el Coronavirus
Las y los enfermeros son los primeros que reciben a los pacientes. (Foto: El Español)

La cruda realidad del Covid 19 se convirtió en una guerra diaria donde cada día hay victorias y derrotas, donde los campos de batalla llegan poco a poco hasta los lugares más lejanos, sin respetar fronteras ni etnias; ahí están en primera fila soldados y soldadas valientes que visten batas blancas y un gafete de enfermería. Son ellas y ellos los que se convirtieron en carne de cañón porque reciben las primeras balas que dispara esta enfermedad.

El Coronavirus dejó hasta ahora más de 280 muertos y  una cifra superior a los 4.250.000 contagiados a escala mundial. Es un mostro que cada instante se vuelve más grande dispuesto a matar. Al otro frente de la batalla se cuenta en una primera instancia con cerca de  20 millones de enfermeras  y enfermos, muchos de ellos sin escudos.

En Bolivia esta contienda no es diferente. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE-2012, aproximadamente 35.000 personas, 26.890 mujeres y 3.300 varones, en vez de antifaz y capa se ponen un barbijo y su uniforme de enfermería  y luchan para salvar a al país de esta pandemia, que lleva hasta ayer 2.831 casos confirmados, 514 sospechosos, 9.722 descartados, 299 recuperados y 122 decesos.

La labor diaria es ardua con el Covid 19. (Foto:connecta.org)

Sin duda una lucha desigual que necesitan el apoyo de la sociedad en general, pero principalmente de las autoridades, quienes hasta el momento poca o ninguna información brindan acerca de las condiciones y riesgos que corren las y los enfermeros del país.

Tal vez debido a esta lucha, similar a la de David y Goliat, pero más cruenta aún sin el acompañamiento y la sororidad de muchos, es que algunos profesionales en salud dieron un paso al costado. Es el caso del Hospital “Germán Busch”, centro centinela para atender estos casos, ahora trabaja solo con el 40% de su personal porque médicos y enfermeras renunciaron superados por la situación.

Una de estas guerreas es Sonia Astete, quien hace dos semanas era la Jefa de Enfermeras del Hospital Juan de Dios de Oruro. “Somos carne de cañón”, dijo durante una entrevista con La Razón.

Contó que en San Juan de Dios entregan solo dos gorras y dos barbijos para más de 24 horas de trabajo, cuando algunos de estos materiales tienen solo hasta cuatro horas de duración.

Después de la renuncia de sus compañeros, los y las que quedaron se organizaron en turnos de hasta superan las 24 horas, según la coordinadora de Recursos Humanos del Ministerio de Salud, María Elena Huanaco.

Una situación ilegal porque la norma establece la atención de 12 a 14 pacientes en internación, pero ahora esta cifra llega hasta 30 enfermos en algunos casos.

El secretario general del Sindicato de Ramas Médicas de la Salud Pública de Oruro, Víctor Araoz, a través de los medios, se sumó a la súplica para que el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez se preocupe por la integridad y la seguridad de los trabajadores en salud.

Hasta la semana pasada los golpes del Coronavirus acabaron con la vida de cinco profesionales de la salud en Bolivia, mientras que muertes similares de guerreros batas blancas acaparan los titulares de los periódicos en todo el planeta.

Hoy que se conmemora el  Día Internacional de la Enfermera, las demandas son claras y más que justas, indumentaria adecuada de bioseguridad, insumos y equipamientos necesarios e indemnización para las y los hijos de los que pierdan la vida en esta contingencia.

Es necesario que Añez destine mayor presupuesto, así como, a través del Decreto Supremo 4082 aprobó la autorización de transferencia de recursos económicos del Tesoro General de la Nación (TGN) de 34, 7 millones de bolivianos para equipamiento de las Fuerzas Armadas de Bolivia, en noviembre de 2018.

Categoría:
  Sin categoría
esta publicación fue compartido 0 veces
 000

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.